Archivo mensual: mayo 2011

De revoluciones, asambleas y otras reuniones

Llevo siguiendo desde hace unos días al “yes we camp” y, como el propio nombre del blog indica, soy bastante escéptico sobre los resultados del mismo. Más que otras cosa, por el batiburrillo de posiciones que parece tener. Mientras que algunos proponen cosas que yo mismo firmaría, otros proponen cosas que es mejor mirarlas dos veces y otras que es mejor ni mirarlas.

Entre otras cosas, soy escéptico porque mucho de los participantes de esas asambleas repiten lo tópicos de la crisis, uno de los cuales y el que más revuelto de tripas me produce es que la culpa es sólo y únicamente de los banqueros, parece ser que los políticos son “ángeles sin pecado y eunucos sin pasión”.

A parte de típicos y tópicos, la primera pregunta que debería de hacerse la gente es ¿a quién representan? y ¿con qué legitimidad?. Ellos se representan a sí mismos, porque nadie los ha elegido para que los representen, por muy “indignados” que estén (ya hablaré otro día del panfleto del mismo nombre).

Comparemos históricamente que es lo mío, tanto en la Revolución Inglesa como en la Francesa, las asambleas que se formaron eran más o menos representativas de ciscunscripciones electorales, medievales sí, pero electos. Éstos son un grupo de gente que se ha reunido en una plaza, para hacer una protesta y se están organizando a sí mismo en asambleas, sin legitimidad representativa alguna más allá de la organización.

En las mencionadas revoluciones, bajo la legitimidad de su representatividad, se sublevaron contra el poder arbitrario de un monarca absoluto como pueda ser el caso de las revueltas en los países islámicos actuales, muchísimo más numerosas que estas. Otra razón que me hecha para atrás, cuando una representante asamblearia se comparó con la plaza de El Cairo.

El acabose fue cuando me enteré que uno de los representantes asamblearios dijo que no reconocían al Parlamento. Pero, ¡qué me estas contando chaval! Pero, fue ayer cuando me quede realmente muerto, al pasarme por la que se organizaba en la plaza del Carmen, y uno de ellos decía que había que estar atentos porque estaban contínuamente conspirando para acabar con la manifestación. Sí… y te voy a contar un sercreto…ssshh…en voz baja…esto es matrix y tienes que tener cuidado con los hombres de negro, elige la pastilla roja, pero… solo te ofrezco la verdad…nada más.

Quiero contarles un secreto a esta gente, que he ido descubriendo con el pasar del tiempo. Los políticos no dan la prosperidad, sólo se la da uno mismo, lo que suelen hacer los políticos es todo lo contrario cargársela. La prueba está en que cuando las cosas van bien todos se cuelgan la medalla ¡como si fuera mérito suyo! y tú no sudaras para conseguir tu sueldo, pero, cuando vienen mal dadas, la culpa es de los judeo-masónicos o de los mercados, curiosamente en ambos casos extranjeros, especuladores y conspiradores de los valores patrios.

Pero volviendo a las asambleas, algunos se ilusionan por la posibilidad de la democracia directa. Entre otras cosas, las facilidades que aportan los nuevos medios de internet para poder participar directamente. Hay que tener cuidado con eso, pero mucho cuidado. Los referendums preguntan SI o NO, en los parlamentos representativos se debaten las leyes, hay, de una forma más o menos perfecta (y eso sí lo podemos mejorar) discusión, las consecuencias de votar sólo un SI o un NO, son peligrosísimas.

Pero, sí hay dos de los puntos en los que estoy plenamente de acuerdo. Porque la mejoran no porque sustituyan la actual democracia por supuestos mejores sistemas. Uno es las listas abiertas, es decir, que el representante dependa más de los votantes que le votan directamente, que de los dictados del partido y, sobre todo, de ese totalitario concepto de la disciplina de partido, o votas lo que dice el partido o te hacemos un auto de fe por hereje.

La reforma electoral no es que sea importante, sino clave. Si ya existe un organo de representación territorial: el Senado; ¿por qué el Congreso tiene la base de su representatividad en las diputaciones? Para el congreso debería computarse el global de los votos de cada partido, así no tendríamos a unos nacionalitas sobrerepresentados y otros partidos con más votos infrarepresentados. En concreto, son los casos de IU y UPyD, que poseen en el computo global muchos más votos que los nacionalistas.

Yo, además, propondría mayores posibilidades de participación política de la sociedad civil, a través de asociaciones y lobbies, no sólo que nos pregunten cada cuatro años. Hay que reducir el protagonismo de los políticos y, como he dicho, que dependan más de sus votantes que de los partidos.

Estas propuestas no son utópicas, son realizables y de hecho existen en mejor o peor forma en otros países. Lo que si es utópico es pensar que una “revolución” nos dará trabajo como el maná caído del cielo. Esta mañana escuché en las “Mañanas de la Primera” a una muchacha de la Puerta del Sol, ante el peligro que los desalojen para la jornada de reflexión, que qué era más importante si la justicia o la ley. Pedazo de reflexión, por un momento he dudado, porque ¿no era la justicia la interpretación de la ley?, en todo caso podemos dicrepar de la ley. Y en otro caso, ¿a qué se refiere?, ¿a la justicia vulcaniana? Como decía Montesquieu: No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.

El problema que yo veo aquí es a una generación cuya educación democrática deja mucho que desear. Pero, no es culpa suya, sino de los políticos que reforma tras reforma no han hecho otra cosa que sembrar lo que recogen hoy. Somos una de las democracias más jóvenes de Europa y que decir del mundo y éstos quieren descubrir ahora la pólvora. Por cierto, a esta gente que defiende tanto el poder asambleario, debería de tener en cuenta que es tan peligroso un enano con bigote y poder absoluto que un grupo de personas, por numerosas que sean, con poder absoluto, por muy buenas intenciones que pretendan tener. Al final únicamente sustituimos al que dirige el aparato represor.

Las revoluciones, si es que a esto se le puede dar tal calificativo, se saben como empiezas pero no como acaban y las más de las veces acaban en dictaduras. La Revolución Inglesa terminó con al dictadura de Oliver Cromwell (por cierto hay una película del mismo nombre protagonizada por Richard Harris) y la Revolución Francesa terminó con la de Napoleón, ¡ah! si… y la Revolución Rusa terminó con la dictadura de Lenin, después Stalin y, por último, de un partido único ¡¡¡asambleario!!!.

No creo que lleguemos a estos extremos, sólo ponía ejemplos. De todas formas no votar no es la solución, en todo caso votar en blanco es un ejercicio de presión política. Pero no creo que en las elecciones municipales votar en blanco sirva para mucho, excepto en los lugares, donde las haya autonómicas. ¿Por que no hacen esto el año que viene que son las generales? Pero, al fin y al cabo, de ilusiones también vive el hombre.

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