Archivo mensual: abril 2011

Por si acaso…, primero te doy

Desde que el mundo es mundo, hay pocas cosas nuevas bajo el Sol. La guerra es una de ellas. Se quiera o no, la guerra ha sido una cosa que ha acompañado al hombre desde la noche de los tiempos o mínimo desde que se quitaban liendres unos a otros como los monos. Ya nadie cree seriamente el mito rousoniano del buen salvaje.

Pero, eso no significa que sea una característca deseable del hombre. En general todas las filosofias y las religiones que se merezcan este calificativo, están de acuerdo en una cosa: que el objetivo del hombre es la felicidad. Sólo se diferencian en los medios y en lo que entienden por felicidad,y, por supuesto, en las tegiversaciones que hagan sus miembros en pro de otros fines. A parte de estas divagaciones de tertulia de café, lo que si está claro es que si el objetivo de todos los hombres es la felicidad, la guerra no resulta un instrumento adecuado para ello, porque, entre cosas, coharta la felicidad de otros.

Por eso, desde tiempos inmemoriales, siempre se ha intentado justificar moralmente la necesidad de hincharle lo morros al vecino. Esta justificación ha dado simpre vueltas a un concepto que nos ha legado la cultura romana: bellum iustum (la guerra justa). Queda muy bonito así decirlo, pero la principal pregunta es ¿qué es la guerra justa? Para los egipcios era algo sencillo, machacar todo lo que no fuera ellos. Con ello, justificaban tanto guerras ofensivas como defensivas. Los romanos justificaron sus guerras de conquista con este concepto, exponiéndo que debían asegurar sus fronteras ante el peligroso vecino, pero claro cada nueva frontera aparecía un nuevo vecino, así si se descuidan se podrían haber peresentado en China.

Esto viene a cuento de la algarada que se ha formado por la guerra de Libia, si es más o menos justa, que la de Irak o cualquier otra que anduviera por ahí, entre un PP acomplejado de derechones y un PSOE seguro conocedor de la verdad revelada. ¿Legal? Bueno que la apruebe o no la ONU no la hace más legal que otras, sobre todo teniendo en cuanta lo democrática que es la ONU. Es legal la que decidan cinco potencias que es legal y punto. Y lo dice uno que estaba contra la guerra de Irak. Siempre he pensado que esas “guerras preventivas” eran simples excusas para resucitar el paternalismo occidental “pobrecicos si no saben hacer nada sin nosotros”. Porque éticamente las dos son malas y debido a la arbitrariedad de los países al aplicarlo pierden toda credibilidad. Si es por liberar a un pueblo oprimido de un sangriento dictador, pues vale, soy el primero en firmar. Así, las dos guerras serían totalmente éticas, estuvieran, o no, sancionadas. Pero, su velo de moralidad queda al descubierto ante una evidencia que te escupe en la flor de la cara. Qué casualidad que los dos paises tengan petróleo. ¿Por qué no quitar de enmedio otros dictadores de otros países? Pues, porque esos países no tienen nada que les interese. Desde este punto vista, ningún país tiene derecho a interferir en los asuntos internos de otros, así se estén despellejando.

Las cosas son así, pero nadie dejó escrito que debían de ser de otra forma. Los países no son “teresas de calcuta”, que reparten flores y besos, tienen intereses creados e inversiones hechas y eso, se quiera o no es lo que pesa. Por eso, a pesar de estar contra la guerra de Irak, no me puse una pegatina ni salí a la calle a berrear, porque esto suele ser instrumentalizado por el partido de turno, que cuando le llegue la china se comportará igual.

Frencisco Suárez el padre del Derecho Interncional moderno (sí era español), dijo, allá por el siglo XVI, que la guerra autńticamente justa era sólo la guerra defensiva. Luego cualquier otra guerra siempre tendrá algún tufo interesado por supestamente desinteresada que parezca. Y que nadie me diga que eso no hay que mirarlo, que lo que importa es el fin, por lo menos hemos quitado de enmedio a un animal de funesto pelaje, porque entonces no podría estar en contra de unas y a favor de otras.

Las guerra no son ninguna totalmente justas, y por supuesto menos todavía si lo decide un club de cinco países, a saber: EE.UU., Rusia, Reino Unido, Francia y China. Alguien me dirá, que Francia se opuso a la guerra de Irak. Pues, ¡¡¡claro!!!, si tenía contratos petrolíferos con el dictador. Y, ahora qué, las prisas por la intervención y el objetivo ¡no es hechar al dictador!, pues claro que no, es reiniciar lo antes posible la extracción de petróleo. Pero, no los censuro, están en su derecho de defender sus intereses como cualquiera. Lo que censuro es la mania hipócrita de tener que justificarlo todo como si fueran gente desintresada, nadie hace nada por nada.

Antes de lanzar cualquier opinión, la gente debería ser un poco más crítica y no venerar a unos supestos santurrones líderes políticos infalibles y providenciales. Los perídicos y los telediarios no mienten sólo dicen verdades a medias y eso es algo que la gente debe asumir sacando sus propias conclusiones, no diciendo lo primero que le viene a la cabeza con afán borreguil del líder del partido al que vota. No saber criticar tus propias convicciones no te hace más seguro de ellas, sólo prisionero de las mismas (esto es mío).

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